Investigadores de la universidad de Edimburgo han desarrollado una nueva tecnología de transmisión inalámbrica de datos con la que esperan reemplazar a la actual Wi-Fi dentro de poco. La nueva tecnología denominada Li-Fi usa luz en vez de ondas de radio y es capaz de lograr velocidades de 500 MB/s.
Li-Fi (Light Fidelity), está basada en la tecnología
VLC (Visible Light Communication), la que usa veloces pulsos de luz para transmitir datos
(1: encendido, 0: apagado), a la que realizaron algunas modificaciones para realizar dicha transmisión con iluminación
LED blanca de mayor intensidad (en lugar de los matices rojo, verde, y azul de la tecnología original), y además incrementar la velocidad de pulso, logrando con ello velocidades que van
desde inicialmente 100 MB/s hasta los 500 MB/s.
El próximo año empezarán a venderse dispositivos basados en la nueva tecnología con una velocidad de 100 MB/s; estas versiones iniciales quizá no provean de muchas ventajas frente a los tradicionales dispositivos Wi-Fi en temas de velocidad de transmisión, pero debido a que la nueva tecnología no usa señales de radiofrecuencia para emitir datos; eso es ya una gran ventaja al no ocupar el muy congestionado espectro de frecuencias de la red radial; lo que le permitiría ser usada en ambientes donde
Wi-Fi no puede ser usado (por estar prohibido) como en aviones, equipo médico y hospitalario; e incluso bajo el agua donde
Wi-Fi no funciona en lo absoluto.
Sus creadores afirman que la velocidad de los pulsos de luz (parpadeos) es tan elevada que no puede ser percibida por la vista humana. Se rumorea que
Li-Fi podría llegar a ser el
reemplazo de Wi-Fi, pero los analistas la ven como un complemento; pues
Li-Fi tiene por desventaja el requerir una línea de
visión directa entre los dispositivos
emisor/receptor. Futuras versiones podrían usar mezclas de
LEDs rojo, verde y azul para alterar la frecuencia de la luz y usarlas a modo de canales independientes de transmisión de datos con lo que se espera triplicar el ancho de banda (1,5 GB/s).